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HALLOWEEN: MICHAEL MYERS INMORTAL

 


 

HALLOWEEN: MICHAEL MYERS INMORTAL

 

Han pasado 40 años desde que John Carpenter dirigiera 'La Noche de Halloween' un film de terror de bajo presupuesto y argumento escueto que se convirtió en todo un fenómeno que ha motivado que se hayan rodado hasta la fecha diez películas más, formando una de las sagas más longevas de la historia del cine. Tantas películas han dado para mucho, la franquicia ha pasado por buenos y malos momentos, pero el estreno de una nueva secuela rodada por David Gordon Green, está creando una expectación sin igual.

 

 

LA NOCHE DE HALLOWEEN (John Carpenter, 1978)


Guion: John Carpenter / Debra Hill

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, Nancy Loomis, P.J. Soles, Charles Cyphers, Kyle Richards, John Michael Graham, Brian Andrews, Nick Castle.

Sinopsis: Durante la noche de Halloween, Michael, un niño de seis años, asesina a su familia con un cuchillo de cocina. Es internado en un psiquiátrico del que huye quince años más tarde, precisamente la víspera de Halloween. El psicópata vuelve a su pueblo y comete una serie de asesinatos. Mientras, uno de los médicos del psiquiátrico le sigue la pista.

'La Noche de Halloween', la original, parte de una premisa muy sencilla: psicópata persigue a chica durante la noche de halloween para matarla. Se podría decir que es uno de los primeros slashers o, al menos, de los más influyentes, y que ha sido copiado hasta la saciedad en otros productos que impúdicamente intentaban copiar la fórmula del éxito. Carpenter escribió el guion en 10 días junto a Debra Hill, con la que colaboraría en otras de sus películas como 'La Niebla' (1980) o '2013: Rescate en L.A.' (1996). Lo mejor de la película es su secuencia inicial, rodada en un plano subjetivo muy original para la época y con sorpresa final que aún mantiene el impacto, logrando meter literalmente la cabeza del espectador en la mente del asesino y ver su primer asesinato a través de la que será su inseparable máscara.

Tras esa magistral apertura se nos presenta a una serie de personajes que han sido los habituales en el slasher posterior, jóvenes adolescentes con las hormonas revolucionadas donde el sexo suele ser castigado con una muerte cruel, mientras que la scream queen de turno, aquí interpretada por Jamie Lee Curtis, es una joven virginal e inocente que en este caso (y tantos otros) trabaja como babysitter. Aunque Carpenter se ha desmarcado de esa visión moralista del film, lo cierto es que el slasher ha utilizado esa fórmula anticonceptiva siempre, creo que sin ser demasiado autoconsciente de la visión que ofrece sobre lo perjudicial de la promiscuidad, si no más bien como un guiño cinéfilo al espectador que reconocerá las pautas establecidas película tras película y que es en realidad una continuación lógica del cine de explotación que saca partido al morbo de mezclar sangre y sexo (con las limitaciones de la época para un film comercial como éste), con alguna dosis de humor palomitero como la secuencia en que Myers aparece vestido de fantasma con una sábana por encima y las gafas de su última víctima puestas. La película está ambientada en Haddonfield (Illinois) y como curiosidad decir que la famosa máscara que utiliza Michael Myers fue ideada a partir de una máscara del Capitán Kirk de Star Trek, por Tommy Lee Wallace que trabajó como director de arte del film (entre otros muchos roles) y que acabaría rodando como director la polémica tercera parte de la saga. La parte central del film es bastante más funcional y Carpenter busca inquietar al personal con alguna presencia lejana del psicópata de la máscara inexpresiva asediando a la prota, una amenaza constante y silenciosa, pero aún distante. Se van creando expectativas de ataques que no se producen y se alarga el timing para generar una tensión que va in crescendo para conducirnos a la parte final donde el film vuelve a crecer exponencialmente.

Otra cosa interesante es situar la acción en un único día con su correspondiente noche. La secuencia final tiene una planificación ejemplar para cualquier fan del género, donde la inmortalidad del ser maligno se utiliza como recurso constante para ir incrementando la tensión hasta ese desenlace icónico con el enfrentamiento entre el doctor Sam Loomis, interpretado por Donald Pleasence, y su paciente, Michael Myers. Tras la muerte aparentemente defintiva del psicópata y cuando todo vuelve a la normalidad, el twist habitual en las cintas de terror, nos muestra como el cadáver de Myers ha desaparecido. Carpenter cierra el film con otro plano ejemplar, el de la casa vacía tras esa noche infernal, haciendo retroceder la cámara hasta salir a la calle que la circunda donde escucharemos de fondo la respiración del monstruo como una amenaza constante e inevitable, lo que nos lleva a los créditos finales. La película costó unos 320.000 euros y recaudó más de 65 millones, se rodó sólo en tres semanas. Otro de los aspectos más destacados que nos dejó este primer film fue su banda sonora compuesta por el propio Carpenter, el leit motiv es probablemente uno de los más conocidos de la historia del cine de terror.

 

 

 

HALLOWEEN 2 (HALLOWEEN II: !SANGUINARIO!) (Rick Rosenthal, 1981)


Guion: John Carpenter / Debra Hill

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, Charles Cyphers, Jeffrey C. Kramer, Lance Guest, Pamela Susan Shoop, Hunter von Leer, Leo Rossi, Nancy Stephens, Ana Alicia, Gloria Gifford.

Sinopsis: El psicópata Michael Myers sigue vivo y vuelve a ponerse en acción. Ahora se dirige a un pequeño hospital donde se encuentra Laurie Strode, la única víctima que logró sobrevivir a su primer ataque. Mientras tanto, el doctor Loomis sigue buscando a su sanguinario paciente.

'Halloween 2', es una continuación de la primera, en el más estricto sentido de la palabra, una secuela que sitúa la acción en el mismo momento que transcurre la primera, es decir, justo en la desaparición de Myers en la noche de los crímenes de Halloween. De hecho, la película se inicia, a modo de recordatorio, con la secuencia final del primer film para continuar la acción desde allí, en ese momento de la noche. El guion también vuelve a estar escrito a cuatro manos entre John Carpenter y Debra Hill, aunque en la dirección se incorpora un artesano como Rick Rosenthal que por aquella época era un primerizo, pero que aún sigue en activo, principalmente en televisión.

Esta secuela es respetuosa con el original, no busca inventar nada nuevo, si no mantener el hilo argumental de la primera y revelar algunos detalles nuevos, por ejemplo, se introduce el término Samhain que Michael escribe con sangre en una pizarra y que el Doctor Loomis explica es una palabra celta que significa "señor de los muertos" (la importancia simbólica de ese término se recuperará en posteriores secuelas).

Es un film que Rosenthal afronta con agilidad, pero sin la creatividad de la primera. Esta segunda parte tiene más acción, sangre, sexo y sustos que la primera, busca más el impacto directo del susto que el suspense que contenía la original, pero peca de tener un argumento igualmente débil de slasher al uso, aunque se desvela la verdadera motivación de Michael Myers en su obsesión con matar a la niñera llamada Laurie Strode y es que descubriremos que en realidad es su hermana pequeña y que quiere matar como ya hizo con su otra hermana en la escena inicial de la primera parte. Vuelven a aparecer Jamie Lee Curtis y Donald Pleasence, en sus respectivos roles de Laurie y Sam Loomis, lo que dota a esta secuela de cierto empaque e interés para los mitómanos, convirtiéndose en una más que digna continuación. Eso sí, una vez terminada hubo que rehacer algunas partes y Carpenter se involucró en la post-producción porque la versión filmada por Rosenthal no daba suficiente miedo.

 

 

 

HALLOWEEN III: EL DÍA DE LA BRUJA (Tommy Lee Wallace, 1983)


Guion: Tommy Lee Wallace

Intérpretes: Tom Atkins, Stacey Nelkin, Dan O'Herlihy, Ralph Strait, Michael Currie, Jadeen Barbor, Bradley Schachter, Garn Stephens.

Sinopsis: En realidad no es una continuación de las andanzas del siniestro Michael Myers, pues de los films anteriores sólo toma prestado el título. Aquí, una pesadillas se vuelven realidad cuando un maníaco y propietario de una tienda de juguetes, Conal Cochran, empieza a fabricar unas máscaras que convierten las almas y los cuerpos de los niños en seres diabólicos.

'Halloween III', es una secuela apócrifa que se aprovechó del éxito de la franquicia para dos años más tarde del estreno de la segunda, proponer una tercera. En realidad, no tiene nada que ver con la saga, ni aparece Michael Myers, ni su máscara, ni es un slasher, ni tienen nada en común, más allá de que la trama sucede en los días previos a la noche de Halloween y que son unas máscaras la clave de la historia. Escrita y dirigida por Tommy Lee Wallace, conocido por dirigir la secuela de 'Noche de Miedo' (1988) y, especialmente, la versión de la adaptación televisiva de la novela de Stephen King 'It (Eso)' (1990), que se ha vuelto a recuperar con nueva versión reciente. Lee Wallace fue el creador de la máscara de Myers y director artístico del Halloween original, Carpenter aparece como compositor de la banda sonora y junto a Debra Hill también son co-productores, pero que nadie espere una historia con algún inidicio de Michael en ella.

De hecho, la idea inicial que tenía Carpenter era terminar definitivamente con el personaje de Michael Myers en la segunda película e iniciar con esta tercera una serie de películas de terror, pero con temáticas distintas al estilo de un serial televisivo como 'La Dimensión Desconocida'. Esta secuela, vilipendiada por los fans más puristas de la saga, tenemos que verla pues como una película independiente que también tiene sus virtudes. La historia tiene un inicio más que prometedor que parece extraído de uno de esos capítulos de 'La Dimensión Desconocida', mezclando terror con ciencia-ficción, y que mantiene su interés durante toda la proyección, pese a tener un final algo caótico e incoherente.

Cine de género típicamente ochentero, con cierto transfondo social sobre el miedo que se vivía en la época a una invasión comunista y que siempre quedaba filtrada a través de innumerables tramas de films de terror y de ciencia-ficción a través de alienígenas que llegaban a la Tierra para apoderarse de su control o como aquí por la locura extrema de un inventor (o en otros casos doctor o científico), aquí con ínfulas de Willy Wonka, que fabrica androides y máscaras para anular la conciencia humana. Un film de Serie B entretenido y resultón, con una cancioncita machacona que se te mete en el cerebro y que pese a se pierde en su tramo final con algunas muertes efectistas y sin sentido (la aparición de serpientes y otros bichos de la nada), resulta más curiosa de lo previsible.

 

 

 

HALLOWEEN 4 - EL REGRESO DE MICHAEL MYERS (Dwight H. Little, 1988)


Guion: Alan McElroy

Intérpretes: Danielle Harris, Ellie Cornell, Donald Pleasence, Michael Pataki, Beau Starr, Kathleen Kinmont, Sasha Jenson, George P. Wilbur.

Sinopsis: Michael Myers, un psicópata que mató a dieciséis personas, acabó siendo capturado por su propio médico, el doctor Lomis. Tras pasar diez años encarcelado en una prisión de máxima seguridad, Myers es trasladado, en estado catatónico, al Instituto Mental de Richmond. Pero inexplicablemente se vuelve a escapar con el fin de asesinar a su único familiar vivo, su sobrina Jamie Lloyd. De nuevo el doctor Lomis intentará atraparlo.

Hubo que esperar otros cinco años desde el estreno de la tercera para que se retomara realmente la franquicia creada por Carpenter diez años atrás. 'Halloween 4', es una secuela donde se empieza adivinar el agotamiento de la franquicia, pero que aún ofrece argumentos de interés para su continuación. Dirigida por Dwight H. Little, otro artesano que terminó labrándose una carrera en la TV americana, y escrita por Alan McElroy, autor del libreto de la primera entrega de otra franquicia del cine slasher 'Wrong Turn', en España titulada 'Km. 666: Desvío al infierno' (2003) y que ya cuenta con seis entregas. El subtítulo de esta cuarta entrega ya deja las cosas claras, "el regreso de Michael Myers" tras una tercera donde su no-aparición decepcionó a muchos espectadores.

El guion se permite varias licencias como son la recuperación del personaje del Doctor Sam Loomis, interpretado nuevamente por Donald Pleasence, que aquí "resucita" tras la explosión que provocó su muerte en la segunda parte al intentar acabar con Myers. Aquí aparece un poco perjudicado, con cicatrices en la cara y una sensible cojera que, sin embargo, no le impedirán continuar en su empeño de perseguir al asesino para terminar con él. En esta secuela, nos sitúan 11 años después de la segunda parte, Michael está encerrado nuevamente en un centro psiquiátrico (no sabemos como ha sido capturado), pero "casualmente" deciden trasladarlo de centro la noche antes de Halloween... Ya puedes imaginar que pasa.

Su víctima habitual, Laurie Strode no aparece en esta secuela, se nos dice que el personaje interpretado por Jamie Lee Curtis ha fallecido en un accidente, pero "voilà", tiene una hija que se convertirá en el nuevo objetivo de Michael, empeñado en acabar con todo su árbol genealógico. La hija de Laurie que se llama Jamie Lloyd, está interpretada por Danielle Harris, actriz que por distintos motivos se convertirá en parte indispensable de esta saga como iremos viendo y aquí contará con la ayuda de su hermanastra y babysitter ocasional, Rachel Carruthers, interpretada por Ellie Cornell.

Poco nuevo aporta esta secuela que aún mantiene cierto nivel, veremos a Michael persiguiendo a su sobrina en un slasher al uso, eso sí, con un inesperado y efectivo final que abría nuevos caminos por explorar al situar la posibilidad de que Jamie perpetrase un vínculo criminal con su tío Michael y le diera continuidad a su locura. Además de ese final, lo mejor es la interpretación de la jovencísima Danielle Harris que aquí contaba con apenas 11 años.

 

 

 

HALLOWEEN 5 - LA VENGANZA DE MICHAEL MYERS (Dominique Othenin-Girard, 1989)


Guion: Dominique Othenin-Girard, Michael Jacobs, Shem Bitterman

Intérpretes: Donald Pleasence, Ellie Cornell, Matthew Walker, Danielle Harris, Wendy Kaplan, Beau Starr, Tamara Glynn, Jeffrey Landman, Jonathan Chapin.

Sinopsis: Michael Myers, el psicópata asesino ha vuelto a sobrevivir a las heridas de bala después de la persecución policial y, obsesionado por la venganza, continua buscando a su pequeña sobrina para asesinarla. Jamie ha sido hospitalizada y debido a un shock traumático ha perdido la capacidad del habla. Sin embargo ha desarrollado un vínculo telepático con su tío Michael y sabe que sigue vivo y que la está buscando para vengarse.

Sólo un año después de la cuarta, nos llegó esta quinta entrega que ya mostraba claros indicios de fatiga. El film continúa argumentalmente donde lo dejó lo anterior, con los personajes de Rachel, Jamie y el doctor Loomis. Myers que parecía haber muerto, vuelve a resurgir después de ser cuidado de sus heridas durante un año por un vagabundo, al que Michael se lo agradecerá como mejor sabe hacer... Esta secuela está dirigida por el franco-suizo Dominique Othenin-Girard, un director poco conocido y que ha demostrado más bien poco durante su carrera, el cual añadió varios cambios en el guion escrito por Michael Jacobs que a su vez había reescrito por completo el guion original de Shem Bitterman y que probablemente fuera mucho más interesante.

Los desacuerdos fueron constantes durante la producción del film en el enfoque de esta continuación entre el productor habitual de la saga, Moustapha Akkad y Donald Pleasence, ya que poco o nada quedó de la historia propuesta por Bitterman que era la continuación lógica de la cuarta entrega donde Jamie se convertía en una asesina despiadada tras el asesinato perpetrado contra su madrastra. Por desgracia, Akkad deshechó esa opción y prefirió optar por un slasher que fotocopiara las virtudes de la saga que tanto dinero le habían acarreado a sus bolsillos. Curiosamente, esta es la película que menos beneficios dió de toda la saga. Esta secuela decae muchísimo respecto a sus predecesoras, con un argumento poco lúcido y lleno de incongruencias, además de incluir diversos personajes tan estúpidos que en muchas de sus muertes el público se posiciona de lado del asesino. Aún peor es la idea de otorgar una extraña conexión telepática entre Jamie y su tío Michael que le permite intuir algunos de sus crímenes que la inoperancia habitual de la policía será incapaz de evitar.

El personaje de Rachel desaparece inesperadamente a los pocos minutos de comenzar el film y para rematar el desastre se deja intuir la silueta de un personaje misterioso que ayuda a escapar a Myers y del que descubriremos (desgraciadamente) más en la siguiente entrega. Una escena controvertida y que años más tarde recuperaría parcialmente Rob Zombie en una de sus secuelas, es aquella en la que se "humaniza" a Michael por unos segundos, mostrando su rostro tras la máscara a su sobrina, dejando caer una lágrima, un esbozo que podría haberse desarrollado, pero no. Una secuela floja y totalmente olvidable donde lo único que se salva nuevamente es el trabajo interpretativo de Danielle Harris como Jamie.

 

 

 

HALLOWEEN 6: LA MALDICIÓN DE MICHAEL MYERS (Joe Chappelle, 1995)


Guion: Daniel Farrands

Intérpretes: Donald Pleasence, Mitchell Ryan, Paul Rudd, Marianne Hagan, Mariah O'Brien, Leo Geter, George P. Wilbur, Susan Swift, J.C. Brandy, Sheri Hicks.

Sinopsis: Cuando Michael Myers tenía seis años, apuñaló a su hermana hasta la muerte. Durante muchos años fue encerrado en el centro psiquiátrico Smiths Groves, pero logró escapar y, súbitamente, Halloween se convirtió en un sinónimo de locura. Uno a uno, cada miembro de su familia fue asesinado hasta que sólo quedó Jamie Lloyd, su sobrina de nueve años. En Haddonfield, la noche de Halloween no es una fiesta cualquiera porque siempre durante dicha celebración, Michael decide visitar su pueblo natal con un único objetivo; el asesinato premeditado. Ya han pasado seis años desde que Michael muriera, presumiblemente, consumido por las llamas. Haddonfield, por fin, puede celebrar Halloween... pero Michael Myers también está listo para la fiesta.

Tras 6 años sin Myers, 'Halloween 6' hizo regresar la saga con esta secuela dirigida por Joe Chappelle, un director que fraguó posteriormente su carrera en la televisión y que realizó una de las peores secuelas. El guion está escrito por Daniel Farrands, un habitual en el cine de género, pero las imposiciones de producción supongo que le hicieron convertir su historia en un pastiche imposible. El inicio es francamente delirante, con Jamie Lloyd, la sobrina de Michael Myers, ya adulta y... embarazada! Nos encontramos con la desagradable sorpresa de que Jamie no está interpretada por la misma actriz de las dos entregas anteriores, Danielle Harris es sustituida (por poco tiempo) por J. C. Brandy que simula tener los 15-16 años que debería tener el personaje, pero la actriz tenía en ese momento casi 20.

Se nos explica que Jamie ha estado secuestrada y recluida durante varios años por una especie de secta satánica que lidera el personaje misterioso que aparecía al final de la anterior entrega y que de alguna manera también controla a Michael Myers, una decisión argumental absurda y que no acaba de funcionar. Jamie da a luz e intenta escaparse de su cautiverio para poner a salvo a su bebé (del que no sabemos quien es su padre), pero a los pocos minutos será asesinada por Michael el cual no parece muy dispuesto a la perpetuación de su estirpe. Inicio absolutamente absurdo que, sin embargo, es la mejor secuencia de la pelicula a nivel de ritmo y emoción. Los protagonistas (víctimas) de esta secuela son unos parientes lejanos de la familia Myers que se instalan imprudentemente en la casa familiar... La hija se llama Kara Strode y está interpretada de manera convincente por Marianne Hagan, mientras que tenemos la sorpresiva aparición de uno de los personajes del primer Halloween de Carpenter, Tommy Doyle, que era el niño del que cuidaba Laurie Strode y que ahora ya adulto e interpretado por Paul Rudd, es el vecino rarito que vive frente a la casa de los Myers, obsesionado con una posible reaparición para acabar con él. Un buen golpe de efecto la recuperación de este personaje, lástima que se convierta en algo anecdótico y temporal, ya que ni él ni Kara Strode vuelven a aparecer en las siguientes secuelas.

Había mimbres e ideas para que esta secuela fuera mejor, pero no. Hay más gore y más muertes palomiteras, pero la realización es plana y la historia no evoluciona hacia ningún lado. Esta secuela también será recordada por ser la última en la que aparece Donald Pleasence como doctor Loomis, ya que el actor falleció poco después de finalizar el rodaje y la película está dedicada a su memoria. También existe la curiosidad de tener un final alternativo. En el primero, Kara y Tommy escapan ilesos del hospital donde habita la secta, tras acabar con Michael y rescatar al hijo de la primera y a Steven, el hijo de Jamie Lloyd, pero Sam Loomis se queda para arreglar unos asuntos pendientes y finalmente se escucha un grito que podría dar a entender que ha muerto. En el final alternativo, la secuencia continúa y Loomis se acerca al cadáver de Michael para quitarle la máscara, descubriendo que se trata del líder de la secta y lo que es aún más rebuscado, Loomis descubre que tiene tatuada la misma marca del mal en su muñeca que tiene Michael. La muerte de Pleasence en la vida real, obligaba a plantear un cambio de rumbo en la franquicia.

 

 

 

HALLOWEEN H20: VEINTE AÑOS DESPUÉS (Steve Miner, 1998)


Guion: Robert Zappia, Matt Greenberg

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Josh Hartnett, Adam Arkin, Michelle Williams, Adam Hann-Byrd, Jodi Lyn O'Keefe, LL Cool J, Joseph Gordon-Levitt, Janet Leigh, Branden Williams, Nancy Stephens, Beau Billingslea, Matt Winston, Larisa Miller.

Sinopsis: Veinte años después de ser acosada por un psicópata, Laurie Strode vive apartada en una pequeña ciudad con el recuerdo permanente de aquella pesadilla. Tiene un hijo de 17 años, trabaja como jefa de estudios en una escuela privada y la fiesta de Halloween está a punto de celebrarse una vez más.

La séptima entrega de la saga se hizo coincidir con el aniversario de los 20 años de la primera de Carpenter y aunque es una secuela considerada de manera dispar y algunos la valoran positivamente, a mi me parece una de las más flojas de la saga. La película está dirigida por Steve Miner, a priori uno de los directores con más prestigio de la franquicia, autor de films de género como las secuelas 2 y 3 de 'Viernes 13' (1981 y 1982), 'House, una casa alucinante' (1986), 'Mandíbulas' (1999) o 'Day of the Dead' (2008), mientras que el guion corre a cargo de Robert Zappia y Matt Greenberg, el primero acabó siendo guionista de series cómicas como 'El Show de Tom y Jerry' y el segundo más dado al género como en la tercera secuela de 'Los Chicos del Maíz: La Cosecha Urbana' (1995) y la adaptación del relato de Stephen King '1408' (2007).

También es la secuela con mejor reparto de la saga, se recupera la presencia de Jamie Lee Curtis y cuenta con la participación de Janet Leigh, su madre en la vida real y que aparece bajo la melodía de Bernard Herrmann para 'Psicosis' (Alfred Hitchcock, 1960), y también con la de unos incipientes Josh Hartnett, Michelle Williams y Joseph Gordon-Levitt, entre otros. Pero el guion no hay por donde cogerlo. Para empezar se resucita el personaje de Laurie Strode del que se nos dijo había muerto en un accidente durante el cuarto episodio, pero resulta que estaba de parranda, su muerte era fingida para escapar de Michael Myers, eso sí, habiendo abandonado por el camino a su hija Jamie como vimos en la cuarta y quinta entrega, cosa que también se obvia aquí.

De manera que nos encontramos ante una nueva Laurie, 20 años después de la noche de los asesinatos de la primera, que vive atormentada y alcoholizada con visiones de Michael e intentando superar aquel recuerdo. La idea no es mala, pero no acaba de sobrepasar los tópicos más sobados. En esta entrega, Laurie tiene un hijo que va a cumplir 17 años (Josh Harnett), con lo cual es una secuela que reinventa toda la línea temporal de los hechos sucedidos en las anteriores. Como film de terror resulta funcional y poco novedoso, con sustos gratuitos y la incorporación de algunos pasajes de humor (voluntario e involuntario) que estaban casi ausentes en el resto de la saga y que, en ocasiones, parecen parodiar lo que pretende homenajear. Tiene un final que parece definitivo cuando Laurie se enfrenta a vida o muerte contra Michael y tras un breve roce de sus manos, en pleno acercamiento familiar, decide decapitarlo. ¿Se puede resucitar tras ser decapitado? Los productores de la saga consideraron que sí.

 

 

 

HALLOWEEN: RESURRECTION (Rick Rosenthal, 2002)


Guion: Larry Brand, Sean Hood

Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Tyra Banks, Bianca Kajlich, Busta Rhymes, Sean Patrick Thomas, Thomas Ian Nicholas, Ryan Merriman, Daisy McCrackin, Katee Sackhoff, Luke Kirby, Billy Kay.

Sinopsis: Un grupo de adolescentes gana un concurso para pasar una noche en la casa donde nació Michael Myers. Pero el juego se convierte en una lucha para conseguir salir con vida de la casa. 

La octava entrega de la saga mantiene el declive y eso que intenta innovar en su argumento y se desmarca de las anteriores, pero termina en desastre una propuesta bastante original. Se recupera como director a Rick Rosenthal que ya había dirigido la primera secuela 23 años atrás y cuenta como guionistas con Larry Brand, un director de segunda fila sin ningún film destacable en su filmografía, y Sean Hood, también especializado en subproductos que aprovechaban el éxito de otras películas como 'Cube 2: Hypercube' (2002) o 'El Cuervo 4: La Plegaria Maldita' (2005), así que con esos antecedentes no es de extrañar el resultado final de la secuela que nos ocupa.

Y es que la película no puede empezar peor, ya que descubrimos que Laurie Strode, nuevamente con el rostro de Jamie Lee Curtis que se dice cobró un pastizal (unos 3 millones de dólares por sólo unos minutos en pantalla), está encerrada en un psiquiátrico porque se nos cuenta que el hombre al que decapitó al final de la séptima entrega no se trataba realmente de su hermano Michael Myers!!! (para así justificar la "resurrección" bien resaltada en el título), si no que la cabeza sesgada pertenecía a un hombre normal y corriente al que el bueno de Michael había utilizado como cebo, colocándole su máscara para engañar a Laurie. Para los que vieron la anterior secuela, es una explicación difícil de creer si recordamos la resistencia que opuso el fallecido, como atacó a Laurie, como sobrevivió a unos atropellos y a un accidente de coche despeñándose por un acantilado... que Michael Myers es inmortal vale, pero que cualquiera aguanta todo eso no cuela. Además con esa decisión, también carece de sentido el instante en que se acarician las manos, ese breve instante donde se reconocen como hermanos... pero en fin, a nadie se le ocurrió una premisa mejor para esta nueva aventura. Pero la cosa va a peor, a los pocos minutos seremos testigos de la muerte de Laurie Strode a manos de Michael, segunda vez que Laurie muere en la saga que como sabemos volverá a ser "rescatada" para la nueva versión de 2018.

Tras esa breve y caótica introducción empieza una película distinta que rompe con el molde narrativo del slasher clásico y el de la propia franquicia, introduciéndose una idea que me parece interesante como era mezclarlo con el found footage a través de un reality show televisivo que se va a rodar en la casa de Myers. Era una oportunidad de revitalizar la franquicia con un argumento y estilo nuevo, pero por desgracia, con diálogos imposibles el guion se vuelve lamentable, la poca originalidad de la trama sumada a los sustos facilones que propone y una serie de personajes bastante imbéciles como los seres insensatos que se adentran en la casa para ser masacrados, arruinan lo que podía haber sido una propuesta visual original. Los actores son tan malos que incluso a la protagonista Bianca Kajlich hubo que doblarle los gritos en post-producción...

 

 

 

HALLOWEEN, EL ORÍGEN (Rob Zombie, 2007)


Guion: Rob Zombie

Intérpretes: Tyler Mane, Scout Taylor-Compton, Malcolm McDowell, Sheri Moon Zombie, Daeg Faerch, William Forsythe, Danielle Harris, Kristina Klebe, Danny Trejo, Bill Moseley, Tom Towles, Brad Dourif, Clint Howard, Udo Kier, Dee Wallace.

Sinopsis: Después de estar recluido durante 17 años en una institución mental y tratado por el Dr. Samuel Loomis, el perturbado Michael Myers, convertido ya en un hombre adulto y muy peligroso, logra escaparse el día de Halloween y decide regresar a la ciudad de Haddonfield. Todo aquel que se cruce en su camino corre un peligro mortal. 

29 años después del Halloween de Carpenter, fue Rob Zombie el que se atrevió con un remake de la original, consciente que la deriva errática de las secuelas había hecho perder sus orígenes y la lógica temporal. Sin embargo, este polémico film no fue bien acogido por crítica y público y posiblemente tenga más detractores que admiradores, aunque yo me encuentre entre los segundos y afirme sin tapujos que es la mejor entrega de la saga tras el original de Carpenter. Zombie es un director dado a lo truculento como ya demostrase en 'La Casa de los 1.000 Cadáveres' (2003), 'Los Renegados del Diablo' (2005) o 'The Lords of Salem' (2012), pero con un estilo en la puesta en escena bastante personal y que siempre busca darle una vuelta de tuerca a sus acercamientos al cine de género, con más o menos suerte.

Aunque Zombie acomete este remake desde el respeto más absoluto por el clásico de Carpenter, no impide que proponga una relectura del film y especialmente de Michael Myers, que es lo que terminó molestando a los fans más puristas. Si en el film de Carpenter y sus primeras secuelas, Michael era un asesino despiadado que el Doctor Loomis definía como inhumano, como la reencarnación del mal, en esta entrega se le otorga una infancia y un pasado al psicópata para intentar comprender que le hizo convertirse en lo que es. Eso no gustó, aunque curiosamente menos debate hubo cuando se convirtió a Myers en el seguidor de un culto satánico en la sexta entrega... Los primeros 30-40 minutos del film de Zombie son soberbios y ejemplares, reiventando la primera secuencia del film original y dotándola de mucha más materia, conoceremos a su familia (la mamá está interpretada por Sheri Moon Zombie, pareja y musa del director) y asistiremos a como el Michael de 10 años, un niño aparentemente normal, acabará convirtiéndose en un monstruo tras convivir en una familia desestructurada y sufrir bullying en el colegio. Puede parecer algo demasiado obvio, pero yo lo veo más como unos hechos catalizadores para sacar a la luz la perversidad maligna que ya habitaban genéticamente en Michael. Asistiremos a sus primeros crímenes, animalitos indefensos, hasta llegar a la ruptura total con su humanidad cuando acaba salvajemente con el matón de su clase y más tarde con los miembros de su familia, tras una máscara de payaso que utiliza para ocultarse del mundo y que en el último instante cambiará por la de siempre. Luego, veremos con detalle su decadencia y su paulatina inmersión en el abismo del mal durante su cautiverio en un centro psiquiátrico.

Toda esta la larga secuencia es cine de género de gran altura, perfectamente ejecutado, los mejores minutos de la saga junto al principio y el final de la original. Por desgracia, el film no mantiene el nivel y a partir de ahí sí se convierte en un remake al uso, casi una fotocopia argumental del de Carpenter, lo que después de un inicio tan impactante, le hace perder efectividad. Zombie se nota demasiado encorsetado al mito y no encuentra el modo de sorprender al personal, más allá de algunos pequeños instantes como la angustiosa escena de la piscina sin agua y llena de hojas secas donde Michael acorrala a su hermana Laurie. Pero la película tiene otros puntos de interés importantes como es su reparto donde nos reencontramos con Danielle Harris, quien interpretó a Jamie Lloyd, la niña protagonista de las entregas 4 y 5 que era la sobrina de Michael y que aquí, ya crecidita, interpreta el rol de una de las amigas de Laurie.

También aparecen más actores y actrices que harán las delicias de los mitómanos como Dee Wallace, Danny Trejo, Udo Kier, William Forsythe, Brad Dourif o el mismísimo Malcolm McDowell que retomará y revitalizará el personaje del Doctor Sam Loomis que hasta su fallecimiento interpretó Donald Pleasence. Por su parte, la nueva Laurie Strode está interpretada por Scout Taylor-Compton, una actriz desconocida que no cuenta en su filmografía con ningún papel relevante, aunque supera con buena nota su papel de scream queen. 'Halloween: El Orígen' es un remake reivindicable y recomendable tanto para los seguidores acérrimos de la saga como para los espectadores jóvenes que quieran acercarse al mito y no conozcan el film original de Carpenter.

 

 

 

HALLOWEEN II (H2) (Rob Zombie, 2009)


Guion: Rob Zombie

Intérpretes: Scout Taylor-Compton, Tyler Mane, Malcolm McDowell, Brad Dourif, Danielle Harris, Sheri Moon Zombie, Chase Wright Vanek, Brea Grant, Angela Trimbur, Dayton Callie, Caroline Williams, Richard Brake, Octavia Spencer, Richard Riehle.

Sinopsis: La película retoma desde donde finalizó Halloween 2007 y un año luego de los acontecimientos. En Halloween 2, Zombie explica como Laurie trata de superar y olvidar lo que sucedió el año anterior, como el Dr. Loomis capitaliza esos eventos en un libro biográfico de orden cronológico y de como Michael Myers continúa en la búsqueda de Laurie Strode, tratando de reunir a su familia.

Dos años después de su controvertido remake, Rob Zombie se atrevió a ir aún más allá con una secuela donde llevó la franquicia a su terreno y propias obsesiones, pasándose de frenada y alejándose un poco del espíritu original de la franquicia. Si antes decíamos que el film de Zombie de 2007 nos parece de los mejores, esta secuela nos parece claramente una de las peores. Eso sí, Zombie vuelve a demostrar su poderío visual en una primera secuencia brillante de terror puro que se inicia en un hospital como sucedía en 'Halloween 2' y que tras unos 15 minutos de persecuciones y muertes descubrimos que es un sueño de la protagonista...

A partir de ahí, la película va dando bandazos y se convierte en un pastiche entre las tramas habituales de la saga con algunos cambios significativos que casi dan al traste con la toda la propuesta, como son los cambios de personalidad de la propia Laurie, aquí bastante insoportable, y especialmente del Doctor Loomis, convertido en un egocéntrico aprovechado que vive de las rentas de los libros que escribe sobre Michael Myers, explotando el morbo de los asesinatos. Que dos personajes icónicos sean tan maltratados no ayuda en nada a conectar con la historia, aún menos las apariciones fantasmagóricas de la madre de Myers (también con cambio de personalidad que así de paso justifica la presencia de Sheri Moon Zombie, pareja del director, con un personaje ya fallecido), en una trama en paralelo que pretende hacer compartir su locura a cazador y víctima, Michael y Laurie.

Los actores son los mismos que en la anterior película de Rob Zombie, Laurie está interpretada por Scout Taylor-Compton, Sam Loomis por Malcolm McDowell, Annie Brackett (la amiga de Laurie) por Danielle Harris (que acabó al borde de la muerte en la anterior entrega) y el Sheriff Lee Brackett (padre de Annie) por Brad Dourif, uno de los pocos personajes que se salva de la quema y que se podría haber explotado con más ahínco, además de contar con un pequeño papel la oscarizada Octavia Spencer como una de las víctimas de Michael. Esta secuela intenta ahondar más en lo psicológico, sin renunciar para nada al gore, es más, lo potencia, pero naufraga absolutamente en su descripción de personajes y los cambios introducidos no funcionan para nada. Pero si hay algo que me molesta sobremanera en esta secuela es el empeño que pone Zombie en ocultar la máscara de Michael Myers, un icono para la franquicia, y que aquí se muestra casi siempre imperceptible entre penumbras y medio tapada con una capucha, lo que que hace que Michael no parezca él mismo, si no más bien un intento de recuperar el mito de Prometeo con un Frankenstein moderno (evidente en la secuencia de su encuentro con un niño).

También existen dos finales para esta película, ambos bastante malos donde Zombie rediseña la secuencia del episodio 5 donde Michael se quita la máscara ante su víctima en busca de un vínculo familiar marchito antes del enfrentamiento final, uno de esos finales pudo verse en cines y otro en la edición en DVD, aunque no afectan demasiado al desenlace en el que ambos finalizan con la imagen de Laurie en una institución psiquiátrica donde parece haber heredado la maldad de su hermano (algo que ya se intentó hacer al final de la cuarta entrega y fue desechado en sus continuaciones) con un plano que te traerá a la memoria 'Psicosis'. Un film tan irregular como absurdo, un tropiezo de grave de Zombie.

 

 


LA NOCHE DE HALLOWEEN (David Gordon Green, 2018)

¿?
Guion: David Gordon Green, Danny McBride

Intérpretes: Nick Castle, Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Miles Robbins, Virginia Gardner, Will Patton, Toby Huss, Haluk Bilginer, Jefferson Hall, Andi Matichak, Christopher Allen Nelson.

Sinopsis: Jamie Lee Curtis regresa a su icónico personaje Laurie Strode, quien llega a la confrontación final con Michael Myers, la figura enmascarada que la ha perseguido desde que escapó de la matanza que él hizo la noche de Halloween hace cuatro décadas. Nueva entrega de "Halloween", será secuela directa de la original de 1978. John Carpenter (creador de la original) será productor ejecutivo.

Y en 2018, coincidiendo con los 40 años del estreno de la original de Carpenter, nos llega esta nueva secuela que nuevamente se saltará el orden temporal del resto de secuelas, recuperando el personaje de Laurie Strode para enfrentarse a su hermano enmascarado. Está dirigida por David Gordon Green, un director poco dado al género, y co-escrita por él mismo junto a Danny McBride, autor más bien de comedias. No sé como saldrá el invento, aunque es cierto que las primeras críticas de los que la han visto en Toronto la colocan con un 100 % de críticas positivas, veremos la reacción en Sitges.

 

 

 

UC - Daniel Farriol.